EL CIERRE DEL TERMÓMETRO

Durante el empleo de este cierre, en un momento indeterminado de la
conversación, puedes preguntarle al cliente con naturalidad:

—¿Qué le parece, señor cliente? ¿Encaja con sus necesidades? ¿Es esto lo que
está buscando? ¿Le parece interesante?
Estas preguntas son fáciles y cómodas de hacer, utilizarlas te ayudará a asegurarte
de que has presentado de forma adecuada tu producto, lo que te permitirá verificar en qué
punto puede encontrarse el proceso de cierre.
No tantear al cliente, puede llevarte a hablar sin parar para, finalmente, recibir una
respuesta vaga del cliente donde te asegura que lo pensará y mañana te confirmará algo.
Tú te vas encantado pensando que la venta ha sido un éxito, pero en realidad estás muy
lejos del cierre. Sé que a ti no te pasa, pero a mí me ha ocurrido en incontables ocasiones.